Sin saber cómo, ayer recordé con gran nostalgia la actuación de un gitanito menudo y con dedos regordetes que tocaba como los dioses la guitarra y que, gracias a ello, se llevó el programa de niños prodigios “Veo veo” que en la década de los 90 presentaba Teresa Rabal.
A mí ya entonces me dejó “flipando” y ahora, incluso me maravilla más el virtuosismo de un niño que por aquel entonces no superaba los 10 años. Aquí te muestro el vídeo para que me digas si son exageraciones mías o estás conmigo. (Perdón por la calidad pero era la única copia que había).






