Cuando uno quiere bañarse en Invierno al aire libre, además del valor y la locura suficiente para hacerlo hay que tener en cuenta un pequeño inconveniente y es que el agua a cierta temperatura se congela.
He aquí un claro ejemplo de las consecuencias que puede traer no tener en cuenta esa cuestión.
Efectivamente, a la hora de tirarse y chapotear el agua es un poco más mullidita que el hielo, la verdad. No lo olvides si decides darte un chapuzón invernal. ![]()
Gracias Jose.







1 Comentario ↓
Miguel el 13 de Octubre de 2008 a las 21:46
Se veía venir… yo creo que todos sus amigos lo sabían desde hacía media hora, y el que no, se lo imaginó en cuanto le vió con esas pintas
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